VII
¡Garrapatea!
Periplos contundentes.
Hoy llueve más allá…
Hendir entre tanto,
Algunos celebran poco.
Buscando colores
Obscuros pero suaves.
Quizás caer para volver…
No más nada,
Sensibles las mañanas,
¡Tan obvio!
Desconocida pero eterna.
VIII
Hoy no da para dormir y mucho menos sabiendo que hay ratos de soledad en los sueños. Pensar, sin embargo, que hay amaneceres que despiertan alegrías.
Particularmente prefiero disfrutar los días de sol pero me entiendo bien entre sombras.
Será que redescubro mis temores o creo haberlos olvidados.
Es raro, pero no encuentro noches eternas, lo peor es que siempre comienza el día con una sonrisa.
A veces los comienzos son así.
Las horas siguen cayendo, las agujas se clavan en mi, dichosos aquellos que tienen algunos sueños por dormir.
IX
Hoy vi el reflejo de mi sangre pero jamás entendí los errores. Sabios ellos que no creen en justicias divinas ni en la televisión.
Nunca recuerdo lo que no quiero olvidar. Ni hablar de lo que siento, conozco de almas que no sienten. Hay costumbres para todos.
Ruidos que provocan, intentos por vencer. Hoy perdí la cuenta.
Recién volví de disfrutar de la lluvia, tan solo eso. Quizás nadie comprenda lo que significa pero estoy seguro que todos conocen de recuerdos mojados.
Errores por venir, algunos creen en casualidades.
X
Cuchillos.
No siempre se trata de hendir, hay noches que acompañan.
Igual a veces solo se trata de suerte. Si los necios entendieran de libertades.
No es fácil cruzar la frontera para volver, tan solo las distancias saben de lastimar.
Ya no distingo las nubes del cielo, siempre hay días más allá. Generalmente llegan a tiempo.
¿Que mejor que un blues?
Hay soles que son para olvidar pero son tan necesarios., pensar que hay días nublados.
Perdones que descansan naufragando.
Algunos que se jactan de ser de luz. Más fuegos por quemar.
XI
Lagrimas.
Heridas que se discuten, razones que tal vez no se deberían.
Siempre hay excepciones. Todo tiene su precio (y su garantía).
A veces duermo, cuando no hay que soñar, o sin quien.
Algunas canciones de Color Humano por disfrutar.
Perdón, soy tan igual a ayer.
Que raro, escribir entre sombras. Lo peor es que no sé como algunos lo entienden.
Entre fantasmas e historias que no cierran se permite no creer. Hay miedos para todos.
Generalmente se necesita terminar.
Hoy no se cuan digno es.
XII
Los días arrasan con mis desvelos entre sueños, mi fiebre recuerda algunos amores pasados. Tal vez con un par de triunfos.
Ese rió que sabe de historias de amor, quizás todo rió vuelve a mar.
Abandonándonos esta noche, se acerca el amanecer con sus rayos hirientes, pensar que es necesario.
Mi sofá que cobija mis descansos cuando se puede, tratando de despejar razones y pensamientos. Mas aun se requiere el contexto propicio para despegar hacia la calma, de momentos eterna. Buscando el sueño, mi conciencia aprovecha para pasar sus facturas diarias. Generalmente peor porque se trata de errores. Aunque siempre se logra conciliar el sueño con treguas pasajeras, conocidas por aquellos sabios que nos equivocamos todo el tiempo.
El cansancio del día tiene sus efectos en mí. Ya es tarde, casi que otro día, tan solo me espera a mi.
XIII
Hoy descubrimos parabrisas que esconden alguna soledad, entre vidrios varias tinieblas. Igual a veces tan solo se trata de sortear charcos.
Mi sangre hoy es igual a la de ayer pero sigue sin mucho valor. Cualquiera fuese el día, la lluvia sabe de derrotarla.
Mas si nos valemos por nuestro orgullo, que seria de mis egos? Dado que con uno no me alcanza.
Las puertas están ahí, tan lejos y tan cerca, que picardía seguir jugando entre sombras. Sin embargo soy amigo de eso que reniego, la muerte. Muchos caen sin conocer el porque, otros sabemos del principio cual será nuestro final. No hay ventajas en el vació, ahí no hay artilugios o coronitas que valgan, solo nosotros mismos con la conciencia de vuestras almas.
Sentir, entonces, como goles aquellas victorias sufridas. Conozco de logros y de veredictos a favor, aunque también saboreé estoicamente varias derrotas.
Razones no me faltan para agrandar mi ego pero se disfruta mas dando ventaja.
XIV
A veces el reflejo dice la verdad.
Otra noche especial, una luna que pronosticaba lluvia y un cielo distante que a su vez nos cobijaba.
Encontrar en los hermosos sueños las razones del día, más aun cuando agobia la vida. Alrededor del mundo y entre tantas almas, siempre hay momentos para la soledad.
A veces alcanza y otras, pueden lastimar.
XV
Otro días más, hoy despegando con una preciosa canción, de esas que erizan la piel. Anoche me recuerdo conquistando ilusiones, entre trenzas, terrazas y estrellas. Esperando ansioso un amanecer, sin embargo, con varios soldados caídos era preciso retirarse antes que el sol salga. Eso no quita la beldad del anhelo aunque hiende en mí el sueño no alcanzado. Esa postal era de envidiar seguramente, más aun si era un deseo compartido. Igual he aprendido, de donde yo vengo, que todos los caminos se cruzan en el tiempo. Y mañana siempre sale el sol.
Mi alma susurra una melodía en particular, hoy me es necesario pregonar algunas sensaciones. Un viento elevaba mi ser anoche cuando mis ojos apreciaban el aura de ese cielo calmo. Sentí, entonces, la dimensión de lo que me rodeaba.
A pesar de mis errores, merecía retener en mi retina el contexto propicio del descanso de la luna.